
Scar
Una joven flota plácidamente en el agua, ajena a todo, cuando un velero que pasa cerca le rasga la piel con su casco. El corte, inesperado y doloroso, la saca de su ensoñación y la enfrenta a una herida física que pronto se convierte en el detonante de una exploración interior. A partir de ese instante, la protagonista empieza a revivir los recuerdos de un amor pasado, mezclando la sensación del dolor con la nostalgia de lo que fue.
La historia, basada en una experiencia personal de la autora, no se limita a narrar un accidente, sino que indaga en la forma en que las mujeres viven el amor y cómo el tiempo se distorsiona cuando se está enamorada. A través de imágenes poéticas y una atmósfera onírica, la película reconstruye los momentos compartidos, las miradas y los silencios, mientras la herida en la piel se convierte en una metáfora de las cicatrices emocionales que dejan las relaciones. La joven se debate entre el deseo de aferrarse al pasado y la necesidad de sanar, en un viaje sensorial donde el agua, la luz y el tacto adquieren un significado profundo.