
Wo Zhidao
Un pequeño conejo juega al escondite con su madre en el bosque. Preocupada de que se encuentre con un lobo, la madre le canta una canción que describe el aspecto del peligroso animal y lo imita. El conejo responde alegremente «¡Ya sé, ya sé!», aunque nunca ha visto un lobo en persona.
Guiado por la canción, el conejo se topa con distintos animales del bosque y los juzga según si se parecen o no a la descripción de su madre. Cada encuentro lo lleva a confundir criaturas inofensivas con el temido lobo, mientras su madre lo observa desde lejos, vigilante.