Tobidasu na! Panda-chan
Un panda antropomorfo aparece en un pueblo y se convierte en el amigo de un grupo de niños y niñas de jardín de infancia y primeros cursos de primaria. Juntos, el panda y los pequeños aprenden las normas básicas de seguridad vial, como mirar a ambos lados antes de cruzar o respetar los semáforos.
La historia está planteada desde la perspectiva de los niños, que son quienes enseñan al panda en lugar de recibir lecciones de un adulto. Así, los espectadores se sienten protagonistas y responsables de su propia seguridad en la calle.