
Saba Ningen
Momo trabaja como cartera y cada vez que entrega un paquete en casa de Sabao recibe una carta a cambio. Un día, mientras continúa el intercambio de cartas y paquetes, descubre que Sabao regenta un puesto de helados al borde de la carretera. A partir de ese encuentro, ambos inician una relación epistolar que poco a poco va revelando sus vidas y secretos.
Entre helados, sobres y mensajes escritos a mano, la rutina de Momo y Sabao se convierte en un vínculo que trasciende la simple entrega postal. Sin embargo, el intercambio esconde algo más profundo que ninguno de los dos se atreve a confesar abiertamente.