
Piano
ピアノ
Un niño pequeño golpea el piano con rudeza, provocando que emita un sonido extraño. Al ver el daño causado, se arrepiente y, tras ser reparado el instrumento, promete cuidarlo adecuadamente. A partir de ese momento, el menor se dedica a mantenerlo en perfecto estado y a practicar con esmero, desarrollando una disciplina que lo acompañará durante años.
Con el tiempo, el niño crece y su vínculo con el piano se fortalece. La promesa hecha en la infancia se convierte en el motor de su dedicación. Finalmente, años después, se enfrenta a su primera actuación frente a un público, un momento que pondrá a prueba no solo su habilidad técnica, sino también la conexión emocional que ha forjado con el instrumento desde aquel incidente inicial.