
Mizutori
水鳥
Un niño pequeño vive en una casa junto a un lago donde una garza blanca se posa cada día. El ave se convierte en parte de su rutina: la observa mientras pesca, la saluda al despertar y la imagina como un ser mágico que vuela sobre el agua. La garza es su compañera silenciosa, un punto fijo en un mundo que aún no comprende del todo.
Con el paso de los años, el niño crece y el paisaje cambia. La casa se transforma, el lago se vuelve más pequeño y la garza ya no parece tan grande ni tan especial. Sin embargo, cuando menos lo espera, un destello blanco cruza el cielo y le recuerda aquellos días de infancia. La canción reflexiona sobre cómo los recuerdos más simples se convierten en tesoros que perduran, incluso cuando todo lo demás ha cambiado.