
Kumo
雲
Una nube solitaria flota en el vasto cielo azul, observando el mundo desde las alturas con una mirada serena. Acompaña a los viajeros en sus caminos polvorientos, refleja los colores cambiantes del atardecer y se transforma lentamente con el viento, adoptando formas caprichosas que parecen contar historias. Desde su posición elevada, la nube es testigo de la vida que bulle abajo: pájaros que cruzan el horizonte, árboles que se mecen y personas que siguen su rumbo sin levantar la vista.
Pero el tiempo pasa inexorable y la nube empieza a desvanecerse, perdiendo su forma mientras el ciclo de la naturaleza sigue su curso implacable. Su viaje la lleva a encontrarse con otros elementos del cielo: el sol que la ilumina, la lluvia que la empapa y el viento que la empuja hacia nuevos horizontes. En esta danza efímera de cambio y despedida, la nube comprende que su existencia es breve pero significativa, un suspiro en la inmensidad del firmamento que deja una huella imborrable en quienes la contemplan.