
GRIM
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Una habitación vacía se convierte en el escenario de una transformación visual hipnótica. Objetos cotidianos son despojados de su piel, que flota en el aire antes de adherirse a otras superficies, creando una coreografía de texturas y formas.
Filmada fotograma a fotograma con largas exposiciones, la película explora la repetición y la mutación de lo familiar. El director Takashi Ito desarrolla aquí una idea germinada en su obra anterior, sumergiendo al espectador en un ciclo obsesivo de desprendimiento y reubicación.