GET BACK ON THE HILL
Un hombre contempla la ciudad de Nueva York desde la azotea de un edificio de cincuenta plantas. La altura transforma su percepción de lo cotidiano: el simple acto de cruzar un paso de cebra se convierte en una imagen abstracta y distorsionada.
A través de un proceso de separación cromática, los colores se desplazan en cada fotograma, creando un universo surrealista donde la realidad se fragmenta. La experiencia personal del miedo a las alturas se funde con la observación de la urbe, dando lugar a una obra experimental que explora los límites de la percepción visual.