
Devil's circuit
悪魔の回路図
Un rascacielos de sesenta plantas se eleva solitario entre los tejados de una ciudad anónima. La cámara traza un círculo imaginario de cuatrocientos o quinientos metros de radio en torno al edificio, dividiendo el perímetro en cuarenta y ocho secciones.
Desde cada uno de esos puntos se toman fotografías fijas del rascacielos, que luego se encadenan fotograma a fotograma. El resultado es una animación experimental en la que el edificio parece girar a una velocidad vertiginosa, transformando un paisaje urbano estático en una experiencia visual hipnótica.