Inuzuka es conocido como el excéntrico príncipe del laboratorio de química del instituto. Sus compañeros siempre lo evitan por considerarlo un bicho raro, hasta que la delegada de clase, Akai, recibe la petición del profesor de que se lleve bien con él.
Inuzuka interpreta la orden de «llevarse bien» como una invitación a salir con Akai, lo que da inicio a una comedia romántica en el instituto. Entre experimentos y malentendidos, ambos intentan navegar su peculiar relación.