Taffy
Ritsu está irritado después de ver las recientes y provocativas fotografías de modelaje de Kodaka. Molesto por la atención que recibe, decide castigarlo de una manera peculiar: amenaza con dejarlo “embarazado” para que ya no pueda modelar más. Lo que comienza como una venganza caprichosa pronto se convierte en un juego de tensión y deseo entre ambos.
Mientras Ritsu lleva a cabo su amenaza, la relación entre ellos se vuelve más intensa y complicada. Kodaka, por su parte, no se queda de brazos cruzados y responde a los juegos de Ritsu, desafiando sus intenciones. La línea entre el castigo y el placer se difumina, y ambos se ven envueltos en una dinámica donde el control y la pasión chocan constantemente.