Ai ga Nakuchane
Yuzuru es un estudiante huérfano que no se siente solo gracias a su perro, Souichirou, un compañero sabio, diligente y fiel. Su vida da un vuelco cuando el perro es atropellado por un coche, y el conductor, que también se llama Souichirou, se ofrece a pagar los gastos del veterinario y a ayudar en todo lo posible.
A pesar de la gratitud y la creciente atracción que siente hacia el hombre, Yuzuru descubre que Souichirou es una persona reservada y con secretos. Resulta que el conductor es el director ejecutivo de una empresa de construcción y está en medio de un serio conflicto con su cuñado por la sucesión del negocio. Mientras Yuzuru intenta acercarse a él, deberá lidiar con la barrera que el misterioso pasado de Souichirou impone entre los dos.