
Saru Tarou wa Tobidasa Nai!
Saru Tarō es un niño travieso al que le encanta saltar y correr sin mirar a su alrededor. Un día, mientras juega cerca de una carretera, ignora las señales de tráfico y cruza sin precaución, poniendo en riesgo su seguridad. Su comportamiento imprudente llama la atención de un guardia de tráfico que decide enseñarle las normas básicas para peatones y ciclistas.
A través de una serie de situaciones cotidianas, el guardia explica a Saru Tarō la importancia de respetar los semáforos, mirar a ambos lados antes de cruzar y usar el carril bici correctamente. El niño aprende que seguir las reglas no solo evita accidentes, sino que también hace que el camino sea más seguro para todos.