
Ittekimasu.
Un niño de kindergarten se despide de su madre y sale de casa para ir a la escuela. Es la primera vez que realiza el trayecto solo, pero su madre le ha enseñado las normas básicas de seguridad vial: mirar a ambos lados antes de cruzar, usar el paso de peatones y prestar atención a los semáforos. El pequeño repite mentalmente cada instrucción mientras avanza por las calles de su vecindario.
Durante el camino, el niño se encuentra con diversas situaciones que ponen a prueba lo aprendido. Un balón que rueda hacia la calle, un perro que cruza inesperadamente y el ruido de un coche que se acerca lo distraen de su ruta. En cada cruce debe recordar detenerse, observar y esperar el momento seguro para avanzar. La tentación de correr tras una mariposa o de saludar a un amigo desde lejos lo obliga a mantener la concentración en el tráfico.
A pesar de las distracciones propias de su edad, el niño logra aplicar las lecciones de su madre y completar el recorrido hasta la entrada de la escuela. Su viaje matutino refleja la importancia de la educación vial desde la infancia y el proceso de ganar autonomía con responsabilidad.