
Gyotongjilseoleul Jal Jikijayo
En una ciudad de Corea del Norte, un grupo de niños aprende las normas de tráfico básicas para cruzar la calle de forma segura. A través de situaciones cotidianas, los pequeños descubren la importancia de respetar los semáforos, mirar a ambos lados antes de avanzar y seguir las indicaciones de los agentes de tránsito.
Cuando uno de ellos ignora las reglas por descuido, se desata un pequeño accidente que pone en riesgo su seguridad. A partir de ese momento, los niños comprenden que conocer y aplicar las señales viales no solo es una obligación, sino una herramienta esencial para protegerse a sí mismos y a los demás en el día a día.