
RAGAN de GO!
裸眼でGO!
Mizuki Sato tiene una agudeza visual de 0.05 y un fuerte astigmatismo, lo que la obliga a ver el mundo de forma borrosa y distorsionada. A pesar de llevar gafas, su vida cotidiana está llena de situaciones cómicas y frustrantes provocadas por su mala visión.
Desde confundir a personas con objetos hasta tener dificultades para leer carteles o reconocer rostros, Mizuki narra con humor sus experiencias como una persona con problemas de vista. Entre anécdotas escolares y momentos embarazosos, la protagonista muestra cómo la miopía afecta cada aspecto de su día a día.