
Kill me
キルミー
Akatsuki y Sagami han vivido felices durante diecisiete años junto a una monja y otros huérfanos. Sin embargo, esa paz se rompe cuando descubren que Sagami es en realidad un príncipe. Con solo un rosario que Sagami le regaló como prueba de sus sentimientos, Akatsuki parte en su busca.
Akatsuki termina sirviendo como prostituto en el famoso Touchup Summer House. Allí, mientras intenta reencontrarse con Sagami, deberá enfrentarse a un entorno hostil y a la posibilidad de perder su corazón por alguien más.