Adeiro Yuugi
艶色遊戯
Katase trabaja en un taller especializado en el arte tradicional del teñido yuzen, una técnica japonesa que requiere gran precisión y paciencia. Es un hombre solitario que no se lleva bien con los demás y mantiene a la gente a distancia deliberadamente, prefiriendo la compañía de los tintes y los patrones antes que la de las personas.
Su rutina cambia cuando sus superiores le ordenan que acoja en su casa a un joven aprendiz amable y extrovertido. Este muchacho, lleno de energía y curiosidad, no parece entender las barreras que Katase ha levantado a su alrededor. La convivencia forzada pondrá a prueba los muros que el artesano ha construido durante años, mientras ambos descubren que el arte del yuzen no solo tiñe telas, sino que también puede teñir corazones.